BUSCANDO A DORY

Director: Andrew Stanton
Calidad Técnica: Muy buena
Duración: 130 m.

 Una de las cosas que Dory no nos había contado (porque ella lo olvidó) es que tenía padres. Un día ese recuerdo vuelve a su mente y decide emprender viaje en su busca. Por supuesto Marlin y Nemo serán arrastrados a la aventura.

Ya lo sabíamos: sólo Toy Story ha soportado continuaciones a un gran nivel. Las segundas partes de Pixar no han sido su fuerte. Y la presente, sin ser mala, no está a la altura del original.

Ese es su gran problema. El peso de Buscando a Nemo es muy grande y la sombra de la primera película planea en cada plano de la secuela. Ahora bien, Buscando a Dory tiene unas ocurrencias impresionantes, golpes de humor divertidísimos y una capacidad imaginativa que realmente asombra, encontrando soluciones y fórmulas inesperadas.

A ratos logra impactar (qué gran escena la del camión) pero también puede cansar un poco con sus idas y venidas, fabricadas con el objetivo de estirar el metraje.

Los nostálgicos de Buscando a Nemo no deben perderse la escena tras los títulos de crédito.

Información ofrecida por Ateleus

 

Twitter