SHREK, FELICES PARA SIEMPRE

Director: Mike Mitchell
Calidad Técnica: Buena
Duración: 94 m.
Aspectos a destacar: - - - -

          A Shrek se le hace cuesta arriba la vida conyugal. Demasiado rutinaria. Los mismos chistes de Fiona, el cuidado de los trillizos, el pesado de Asno. Así que firma un contrato con Rumpelstiltskin para gozar de un día como en los viejos tiempos. Pero las consecuencias son desastrosas.

          La saga comenzó siendo, sencillamente, Shrek, una película rompedora, deconstructiva, genial, que ponía del revés todos los cuentos de hadas. Imprevisible en cada escena se atrevió con un final todavía no igualado: el beso de amor no convertía a la chica en princesa, sino en ogro.

          Esta última parte mantiene un buen nivel de humor, con pasajes divertidos y ocurrencias variadas volviendo al principio: ¿qué habría pasado si Shrek no hubiese rescatado a Fiona? Siguiendo este hilo, tomado de ¡Qué bello es vivir!, la trama ofrece una alternativa por momentos brillante (esa Fiona convetida en líder guerrera tipo Braveheart).

          Pero la historia se vuelve previsible, lejos de la ejemplaridad de la primera parte. Los secundarios apenas tienen desarrollo y la animación es un tanto atropellada. En cualquier caso, queda una historia entretenida que entretendrá a público infantil adulto.

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