WALL-E

Director: Andrew Stanton
Duración: 98 m

          Wall-e es un robot que lleva 700 años limpiando la Tierra. Desde el espacio llega EVA, una robot acrodinámica para averiguar si la Tierra vuelve a ser un planeta apropiado para la vida humana.

          Pixar vuelve a realizar una obra maestra incontestable. Técnicamente deslumbrante, con un contenido lleno de inteligencia, arrasadoramente romántica. Divertida, conmovedora, sorprendente. Fascinante en forma y contenido.

          Hay que ser muy valiente para hacer una película muda durante la primera mitad del metraje. Hay que ser astuto para presentar la crítica al consumismo deshumanizador del tramo central. Pero hay que ser un genio para rodar el final.

          Tomando como eje ¡Hello, Dolly!, el musical que despierta los sentimientos del robot, la película busca qué es lo verdaderamente esencial en el ser humano. Hay referencias a Soy leyenda, 2001: una odisea del espacio, E. T.: el extraterrestre. Pero Wall-e es mejor que todas ellas, capaz de asombrar en cada fotograma, confiando en que el espectador use su inteligencia.

Al igual que Los Increíbles o Ratatouille no se trata propiamente de una película infantil, aunque los niños puedan disfrutarla. Sin embargo, sólo un público adulto llegará a sacarle todo el partido cuando deje de estar pasmado por lo que ha visto: poesía pura.

Información ofrecida por Ateleus

 

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