NOCHES BLANCAS

Autor: Dostoyevski, Fiodor
Fuente: Alianza Editorial

          Con un ritmo trepidante, el autor relata, en primera persona, la siguiente historia: un joven que pasea por San Petersburgo, ve a una chica joven llorando en el pretil de un puente; ella al darse cuenta se aleja queriendo ocultar su dolor; el joven la sigue con la mirada y ve que un borracho trata de molestarla. Rápidamente acude a protegerla y ahí comienza una historia que dura cinco días y noches. Las noches blancas, son las que el joven pasa casi en vela con el sueño de la chica de la que se ha enamorado. El primer día, él le cuenta su historia; el segundo ella se la cuenta a él. Por lo que Nástenka, la chica protagonista, cuenta se deduce que un joven prometió hace ahora un año que volvería para hacerla su esposa; una vez que hubiera logrado los recursos económicos suficientes para poder sostenerse. El protagonista se pasa las noches casi en vela, esperando el momento del encuentro con Nástenka. Como el pretendiente se retrasa, él la sostiene en la espera con su cariño; ella agradece ese cariño fraternal que encuentra. Cuando ya parece que el joven esperado no vendrá, ambos se declaran mutuamente su amor. Él ha estado enamorado desde el primer día y ella se da cuenta del valor superior de este recién conocido sobre quién no ha sido capaz de cumplir su promesa. A los pocos minutos de producirse esa declaración mutua, una figura se acerca a la pareja; ella se desprende de uno y va corriendo hasta los brazos del otro. El amor perdona deprisa le dice a modo de excusa. El relato, es trepidante, no deja espacios para el respiro. Se pasa de la ansiedad de la espera al gozo del encuentro, del amor al odio, del  miedo a la esperanza...

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