EL SIGNO DE LOS CUATRO

Autor: Doyle, Arthur C.
Fuente: Anaya

El relato comienza en la sala de estar de su casa, cuando el doctor Watson recrimina a Holmes por consumir cocaína; las razones son obvias. En ese momento una dama solicita ser recibida y ante ambos relatará brevemente su historia –su padre fue un militar destinado en la India colonial- y la comunicación que acaba de recibir y el motivo por el que acude a ellos. Se le dice que acuda un determinado lugar; puede ir acompañada, pero no de policías. Tras un traslado en coche por calles de Londres, llegan a un lugar en donde arranca una extraña historia, que tiene como eje el derecho a un gigantesca cantidad de joyas. La cuestión no resultará tan sencilla como la simple entrega de ellas. Los muertos que aparecen en la narración suelen aparecer con la anotación El signo de los cuatro. Mas adelante descubriremos que esa forma de designarse proviene de cuatro personas que se conocieron en la India y, todas con derecho a repartirse un tesoro. Un amigo de su padre, en la agonía, siente la necesidad de dar a conocer a la hija de su amigo ese derecho que le corresponde. Si todo comenzó en la India, será necesaria una persecución a lo largo del río Támesis para intentar aclarar el origen de la cuestión. Como es habitual, la lógica de Holmes llega a donde no lo hace la policía. Para Watson será un caso con unas consecuencias imborrables.

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