COBRA

Autor: Forsyth, Fredecrick
Fuente: Debolsilllo

       La muerte por efectos del consumo de cocaína, provoca un efecto emocional de aversión y odio hacia los grandes responsables de la distribución de droga en el mundo. En este relato, un personaje de Colombia que vive protegido en su finca y que se rodea de personas sin escrúpulos para aplicar las medidas que se les ordenen. El presidente de Estados Unidos, por medio de sus colaboradores directos, encarga a un antiguo agente de la CIA, conocido como Cobra, destruir el negocio de la droga. Para eso, atacará la red de salida y distribución de la cocaína, que es la que mueve más dinero. Cobra pide medios, autonomía y libertad de acción. Sobre esa premisa, organiza una red de comandos que por mar y aire intercepta alijos de cocaína con destino a los países distribuidores de la droga en Europa y Estados Unidos. Dotados de medios modernos y abundante dinero, van localizando a las personas claves de ese negocio; eso les permite hundir barcos en alta mar o interceptar envíos en los puertos. La eficacia de sus acciones pone en alarma a los jefes de los clanes. Uno de los objetivos de Cobra es provocar la desconfianza mutua entre los componentes de las redes de distribución y que lleguen a una guerra interna en la que se destruyan entre sí. El autor muestra conocimientos del tema y no resulta fácil saber donde termina la realidad y comienza la ficción o si las cifras y datos que da son tan reales como parece. En todo caso, es tal el efecto destructor de las matanzas internas entre las bandas, que los dirigentes políticos se asustan y mandan detener la operación dirigida por Cobra. En ambos bandos, aunque con objetivos distintos, el fin justifica los medios por lo que resulta éticamente inadecuado el planteamiento de la acción de destrucción. Cobra y su ayudante Dexter no dudan en matar y provocar que se maten, para lograr sus objetivos. Los jefes de las diversas bandas todavía son más crueles en las represalias. La novela está narrada con buen ritmo y mantiene un ritmo vibrante, en ocasiones trepidantes. Deja un mal sabor de boca la impunidad de algunos traficantes y que algunos políticos decidan la acción o su cese más por razones de carácter electoral que por motivos éticos. A pesar de ser una novela, ayuda a conocer el entramado de las redes de traficantes y el efecto destructivo del consumo de drogas.

 

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