MARGARITA DE PARMA

Autor: Álvarez, María Teresa
Fuente: La Esfera de los libros

         Relato biográfico de quien fuera gobernadora de los Países Bajos; hija natural de Carlos I de España, fue reconocida por su padre y tuvo una educación acorde a su condición de hija del entonces ya emperador. Dentro de la política matrimonial de la casa de Austria, fue destinada a casarse con Alejandro de Médici. Tras el fallecimiento de este fue destinada a casarse con uno de los miembros de la poderosa familia Farnesio. Fruto de ese matrimonio fue Alejandro Farnesio, quien llegó a tener buena amistad con Juan de Austria y destacó por sus cualidades militares. Margarita de Parma, también llamada en ocasiones Margarita de Austria, si bien no debe confundirse con la persona del mismo nombre, tía del rey Carlos y que también fue gobernadora de los Países Bajos. La protagonista del relato destacó por su carácter fuerte e independiente, por una cierta carencia emocional, fruto de las escasas muestras de afecto paterno, que ella valoró en gran medida, y del desconocimiento materno. Tuvo cerca de personas de gran valía que le ayudaron notablemente, como su dama de compañía María o el militar De Marchi. La ayuda espiritual que le prestaron los jesuitas, entre ellos el propio fundador de la Compañía, le ayudó notablemente a mejorar su carácter y a ganar en espiritualidad. El relato es ordenado y claro; se perciben los condicionamientos que su condición de hija natural y de mujer, esto último en aquella época era una notable dificultad para aspirar a algunas ocupaciones. Supo ganarse el afecto de su padre y en su tarea de gobernadora de los Países Bajos estuvo muy condicionada por las decisiones de Felipe II. Los Países Bajos a la muerte de Carlos V pasan a depender del rey Felipe II, lo que no facilita el sentimiento de unidad. Si a eso unimos el componte religioso en unos años de expansión del protestantismo y la rigidez del rey en el trato con los disidentes, el margen de maniobra para Margarita quedó muy reducido. Al ser destinado a los Países Bajos el duque de Alba, Margarita se retiró a sus posesiones en Italia y aunque volvió durante breve tiempo a la vez que su hijo Alejandro, poco más tarde renunció definitivamente al cargo. A la vez que se conoce la vida de Margarita, el texto ayuda a comprender la evolución de los acontecimientos en los Países Bajos y las diferencias en las indicaciones de gobierno entre Carlos I y su hijo Felipe II. Destaca como por encima de los sentimientos personales, el sentido del deber hacia las obligaciones dinásticas es un rasgo común en los miembros de la casa de Austria. Se pueden percibir con claridad algunas de las limitaciones de Felipe II y los rasgos generales de la política de la época así como los acontecimientos religiosos que tienen lugar en esos años.

 

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