LOS OJOS DEL HERMANO ETERNO

Autor: Zweig, Stefan
Fuente: El Acantilado

Bella metáfora ambientada varios siglos antes de Cristo en Oriente. Vinta es un noble de un reino de la península en la que está la India; el rey es atacado por un numeroso grupo de sublevados; son pocos los que ayudan a su llamada a defenderle y entre ellos está Vinta con sus gentes. Gracias a la habilidad de Vinta sus tropas logran vencer si bien al caer el día, el noble descubre que ha matado entre otros a su propio hermano. A raíz de este hecho, Vinta se propone abandonar las armas para siempre y, a pesar de la insistencia del rey, se niega a recibir una valiosa espada. A lo más que accede es a impartir justicia; durante varios años así lo hace, con prestigio creciente hasta que un día un condenado a prisión y latigazos le reprocha la condena que a los demás había asombrado por la gravedad de los delitos cometidos. Vinta se plantea conocer las consecuencias reales que esa condena supone y toma una decisión, que quizá no sea la correcta como descubrirá después. Abstenerse es una forma de decidir. Su reflexión sobre el valor de cualquier trabajo bien hecho resulta ilustrativa. El relato tiene tintes budistas pero algunas reflexiones son de validez universal. Relato breve y bien escrito como es habitual en el autor. 

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