DIARIO DE ANA FRANK

Autor: Frank, Anne
Fuente: Plaza&Janés

         Poco después de acabada la Segunda Guerra Mundial, se publicó en Holanda la primera versión, reducida, del diario de Anna Frank. Se omitían algunos nombres reales y se cambiaban por otros, así como se omitían algunos pasajes del diario por considerarlos demasiado íntimos para ser entregados al público. En 1986 salió a la luz la versión íntegra del texto conservado y es la que actualmente se publica. La familia de Ana provenía de la burguesía alemana, que huyó del país a Holanda cuando los nazis subieron al poder. Cuando vivían en Ámsterdam, los alemanes invadieron Holanda y la familia de Anna, junto con otras personas hasta un total de ocho, vivieron escondidas en la parte oculta de un almacén desde junio de 1942 hasta agosto de 1944, fecha en la que fueron detenidos y llevados a diversos campos de concentración. Anna se supone que murió en la primavera de 1945 en uno de esos campos de exterminio. A lo largo de estas páginas, Ana decide reflejar la vida diaria que llevan los escondidos. Comienza su relato con trece años y lo terminará con quince; quizá su maduración se aceleró por las circunstancias en las que vivió, pero en todo caso se refleja no sólo los aspectos externos que guardan relación con la vida que llevaban y las noticias que recibían, sino la percepción interior de Ana de su entorno, las relaciones con las distintas personas con las que convive y cómo trata de comprender sus propios estados de ánimo. Para la tensión de las relaciones con otras personas no hay que olvidar que están recluidos y con peligro de muerte; para su evolución interior, es muy acertada la explicación que le da su padre cuando Anna le explica su afecto hacia Peter, un adolescente miembro de la otra familia con la que comparten cautiverio. Sabiendo que el mayor intercambio que hacen es el de algún beso, es interesante apreciar las preguntas y razonamientos que se hace Anna y el acierto de su padre cuando contesta a una confidencia de su hija.

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