EN BUSCA DEL RÍO SAGRADO

Autor: Nessmann, Philippe
Fuente: Bambú

          Desde la antigüedad, los habitantes de la cuenca del Nilo se plantearon descubrir el  origen de esa corriente de agua que recorre cientos de kilómetros por el desierto. Hasta el siglo XIX, todas las expediciones habían resultado fallidas. En 1857, dos militares británicos, partiendo de la isla de Zanzíbar, en el este de África,  salen dirigiendo una expedición a la búsqueda del origen del río. La descripción de los paisajes y contratiempos ayuda a hacerse una ideas de cómo eran los territorios por donde pasan. El resultado de varios meses de búsqueda es la suposición de que un lago en el corazón de África pudiera ser el lugar del que parten las aguas que durante más de 6.000 kilómetros recorren territorios diversos hasta desembocar en un delta en donde está la ciudad de Alejandría, Egipto. Al regreso de la expedición, uno de los dos militares, Speke, se adelanta al jefe de la expedición, Burtón de manea poco elegante le quitá el mérito de dar a conocer el descubrimiento. No obstante, unos pocos años después, Speke junto con otro militar, Grant, vuelven a organizar otra expedición y tras largos meses de negociaciones, largas marchas, peligros, etc. confirman que el Nilo nace en el lago de Tanzania que denominan Victoria. Al tramo más largo, el citado, le llaman el Nilo blanco y otro tramo es denominado, Nilo Azul. El que la historia esté narrada por un supuesto antiguo esclavo que participa en las dos expediciones, da unidad al relato. Los mapas, ilustraciones, fotografías,... que vienen en la parte central del libro son de una ayuda inestimable para entender bien las rutas descritas anteriormente.

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