NIEVE EN PRIMAVERA

Autor: Li, Molying
Fuente: Bambú

          La autora de este relato vive actualmente en Estados Unidos, país al que llegó, procedente de China, su país natal, en 1978. El relato comienza cuando la autora tiene tres o cuatro años, a finales de la década de 1950. Su padre había combatido de joven en la Segunda Guerra Mundial, contra los japoneses y después, durante la Guerra Civil, en el bando de Mao. Su madre, profesora, pasaba casi toda la semana fuera, por lo que sus recuerdos infantiles están asociados básicamente a su abuela Lao Lao, a su padre Baba, y a su hermano Di Di. Cuando en 1958 se anunció el Gran Salto Adelante, la niña vio como el patio vecinal, que había sido su lugar de juegos infantiles, se convertía en un horno elemental, alimentado con madera, y al que se echaba todo objeto susceptible de  ser convertido en acero. Cuando, meses después, descubren que el producto conseguido no era de suficiente calidad, el entusiasmo por alcanzar en unos pocos años a los países de occidente, sufrió un primer baño de agua fría. Pocos años después, comenzó sus estudios, destacando en el aprendizaje de inglés. La Revolución Cultural de 1966 sumió en el desconcierto a las personas más cultas, pues los guardias rojos, con el respaldo de Mao, eran implacables. El director de la escuela donde estudiaba Molying Li, se suicidó tras sufrir duras vejaciones. Su propio padre, Baba, fue confinado en un campo de concentración. Son años en los que la inseguridad es permanente: cualquier persona  puede denunciar a otra en cualquier momento. La vida propia se compra con la delación o el falso testimonio en juicios populares. Su padre regresa y vuelve a ser detenido, en varias ocasiones. La autora tuvo la suerte de conocer a un matrimonio que completó la formación cultural que su padre había previsto. Cuando la muerte de varios personajes claves, en 1976, parecía que la marcha hacia la libertad era imparable. Logró, con gran esfuerzo, ingresar en la universidad, pero pasó a ser nombraba profesora al año de ingresar. Son tiempos de incertidumbre, de cambios temerosos. Un día, apareció en el horizonte la posibilidad de irse a estudiar a una universidad americana. No todo resultó sencillo pero, finalmente, pudo coger un avión rumbo a Estados Unidos. El relato escrito en primera persona, con algunos nombres cambiados, relata los hechos tal y como los vivió, sin especial patetismo pero con claridad, durante esa primera mitad de su vida, que pasó en China. El sentido de la familia en el que fue educada y la apertura hacia la lectura, son dos grandes dones que su familia le proporcionó.

Twitter