MICHELANGELO. LA AGONÍA Y EL ÉXTASIS

Autor: Stone, Irving
Fuente: Planeta

         Biografía extensa y profunda de Miguel Ángel Buonarotti, creador de la Piedad, Moisés, la capilla Sextina y la cúpula del Vaticano, entre otras obras. Miguel Ángel nació en Florencia en 1488 y vivió hasta casi los noventa años. Su familia formaba parte de la pequeña burguesía florentina. Entre los rasgos básicos de este artista está el profundo sentido familiar; no sólo mantuvo hasta el final de su vida a una parte de su familia, sino que los protegía... Otro rasgo que destaca de su vida es la intensidad con la que vive todo lo que considera fundamental: el arte, el amor y la independencia. Su carácter fuerte no sólo chocó con Julio II, sino que fue motor de su ingente capacidad de trabajo, aunque le produjo no pocos disgustos, por las aristas de un carácter fuerte. Tuvo que empeñarse para conseguir que su padre le permitiera comenzar a trabajar en el taller de un pintor. En aquella época, a los artistas se les consideraba trabajadores manuales y era considerado algo deshonroso para un burgués dedicarse a estas labores. Miguel Ángel no sólo venció las dificultades familiares sino que se trasladó al taller de un escultor. Los años en los que vivió en la casa de Lorenzo Médicis, gran mecenas del arte en Florencia, fueron de los más felices de su vida; vivió la época de la predicación de Savonarola, con la consiguiente agitación social en Florencia. Tanto en Roma como en Florencia, las dos ciudades donde pasó la mayor parte de su vida, la agitación social y política fue continua y Miguel Ángel se vio sometido a ella, tanto en los encargos que podía o no recibir, como en el peligro para su vida. La ejemplaridad moral de los pontífices dejó en varios casos mucho que desear; en función de sus preferencias artísticas, Miguel Ángel se vio condicionado por sus encargos. Si bien destacó por la pintura de los frescos de la capilla Síxtina, en la que durante largas temporadas llegó a trabajar veinte horas diarias subido en un andamio; fue un excelente escultor, como lo prueba la conocida Piedad que esculpió con veinticuatro años, o la figura de Moisés. También tenía conocimientos de arquitectura, como demostró en la construcción de la actual basílica del Vaticano; además diseñó las defensas amuralladas de Florencia y de Roma. Fue un genio en las artes, si bien sólo hasta el final de su vida supo apreciar la labor de Rafael o de Bramante. Su vida trascurrió pendiente de los cambios entre las grandes familias rivales: Médicis, Borgias... sus amores fueron en unos casos apasionados pero platónicos; en otros, amoríos en los barrios bajos. Incluso en su relación con Tommaso, un joven discípulo que llegó a ser un buen arquitecto, no queda del todo claro si se limita a la admiración por la belleza anatómica o si tuvo otras manifestaciones; Miguel Ángel cuando escuchó este comentario se enfadó por considerarlo calumnioso y sale en defensa de su inocencia uno de sus primeros biógrafos. Miguel Ángel, adquirió grandes conocimientos de anatomía, entre otras cosas porque diseccionó cadáveres a escondidas, cosa prohibida por la ley civil y eclesiástica. Su carácter y su sensibilidad artística le produjeron fuertes choques pues fue innovador en muchos campos. Si era capaz de ver una escultura dentro de un bloque de mármol, también era capaz de trabajar hasta la extenuación cuando tenía claro lo que quería elaborar. Parte de sus obras se perdieron en los avatares de la vida de su época y no siempre accidentalmente. No obstante, perduran algunas de sus mejores obras.

Twitter