¿CUÁNTAS COSAS NECESITAN NUESTROS HIJOS?

Autor:

Antonio Gómez Amigo

Ingeniero de telecomunicaciones.
Orientador familiar.
Padre de familia numerosa.

El momento de comprar las botas o el smartphone nuevos es una buena ocasión para enseñar que “ser más” es más importante que “tener más”.

Un matrimonio de Nueva York contaba con mucha gracia como se había ido llenando de cosas su casa con la llegada de los hijos.  Cuando nació la primera tuvieron, como es costumbre allí, una fiesta “baby shower”, en la que familiares y amigos les regalaron multitud de ropitas, cosas baño y hasta un cubo de basura especial para pañales. De hecho les regalaron tanta ropa que la niña nunca pudo estrenarla toda, y el piso casi se quedaba pequeño para todas las cosas del bebé.

Cuando llegó la segunda hija ya se habían dado cuenta de que muchos de aquellos aparatos no eran imprescindibles.  La nueva criatura heredó bastantes cosas de su hermana mayor, y donde casi no cabía una hija con su ajuar descubrieron que había sitio para dos.  Al anunciar el tercer hijo pidieron que en el baby shower les regalaran solamente pañales, y no tuvieron ningún problema en ponerle al niño los pijamas rosas de sus hermanas mayores.

Los hijos han crecido, y ahora que la mayor empieza a ir a fiestas con sus amigas su madre se preguntaba: “¿Qué me importa más, que mi hija lleve el mejor vestido de la fiesta, o que sea capaz de estar pendiente de sus amigas, de si están a gusto y se lo pasan bien?”

En teoría los padres tenemos claro que queremos que nuestros hijos “sean más” y no que “tengan más”.  Pero tenemos que enseñárselo también en la práctica, y el momento de elegir las botas de futbol o el smartphone puede ser una buena ocasión.

Twitter