Son Tus Hijos | Escuela de Familias - ALGUNAS RECOMENDACIONES PARA EDUCADORES Y/O FAMILIAS EN LA RELACIÓN Y COMUNICACIÓN CON UN NIÑ@ CON RETRASO DEL LENGUAJE

ALGUNAS RECOMENDACIONES PARA EDUCADORES Y/O FAMILIAS EN LA RELACIÓN Y COMUNICACIÓN CON UN NIÑ@ CON RETRASO DEL LENGUAJE

Autor: Jone Larreta

Licenciada en Pedagogía y Psicopedagogía por Universidad del País Vasco.

Diplomada en Magisterio por la Escuela Universitaria Villanueva.

Titulación en Euskara.

10 años ejerciendo en Educación infantil, tanto en primer como en segundo ciclo.

Actualmente, tutora del curso de 2º de Infantil en el Colegio Eskibel.

Fuente:

Sontushijos

Consejos sencillos para aplicar también en casa.

Muchas de estas recomendaciones ya son sabidas y conocidas por los educadores y las familias y, de hecho, muchas de ellas se llevan a cabo en el día a día, tanto en casa como en el colegio. Pero nunca está de más volver a recordarlas, puesto que siempre nos ayudan a encontrar nuevas posibilidades con los más “peques”. La mayoría son muy fáciles de llevar a la práctica y muchas de éstas versan sobre lo mismo: acompañar a los hij@s en su proceso de maduración y crecimiento, implicando este hecho estar junto a ell@s, compartir momentos, escucharles, motivarles a que expresen lo que sienten, piensan o necesitan…, en definitiva, dedicarles un tiempo de calidad que a veces es difícil sacar en el estrés de la vida cotidiana, pero que hay que intentar  obtenerlo “sí o sí”.

  • Hablarle despacio y de forma clara: aunque parece sencillo, en muchas ocasiones no acaban de entender lo que se les pide o se les expresa.
  • Hablarle tan a menudo como sea posible: cualquier momento o situación se puede aprovechar para estimular el lenguaje.Utilizar preguntas abiertas. Anímale a  contestarte con algo más que sí o no, que sería lo propio de una pregunta cerrada.
  • Hablarle correctamente y no imitar su forma de hablar: los niñ@s se tienen que acostumbrar a oír las palabras bien pronunciadas, evitando “vicios” del tipo “chichi” en lugar de carne, “bibe” en lugar de biberón, “tete” en lugar de chupete. Es fundamental no caer en las humillaciones, imitando su  forma de hablar. En estos casos, flaco favor se le está haciendo al proceso de formación de una autoestima positiva.
  • No atosigarle porque parezca que va lento, cada cual tiene su ritmo de habla. No estaremos más que creando más ansiedad, pudiendo bloquearle y logrando el efecto contrario, el que se inhiba y no intente expresar.
  • Darle tiempo para que responda a las preguntas. La impaciencia no es buena consejera en estos casos, como tampoco lo es en aspectos relacionados con el carácter y el comportamiento. No se puede cambiar de la noche a la mañana!
  • Señalar o marcar turnos de intervención,  intentar que respete los turnos de comunicación (así también se estará incidiendo en la virtud de la paciencia, en la escucha activa…).
  • Repetirle todo las veces que lo necesite, pero siempre de forma natural, sin presionar ni agobiar, desde el refuerzo positivo, con paciencia y confianza en que va a mejorar, reforzando siempre sus avances, por pequeños que sean. Los niñ@s tienen que percibir que sus referentes, padres y madres, educadores u otras referencias significativas para ellos, confían en sus posibilidades.Intentar que sienta que se le comprende, hacer esfuerzos por comprenderle y que no se sienta frustrad@. No  reírse nunca de los errores fonológicos que pueda cometer. Y, aunque resulte evidente, implicar en este proceso también a herman@s, prim@s…
  • No corregir inmediatamente sus producciones erróneas. Utilizar esa palabra en una frase para que la escuche bien producida y además extenderla. (Ejemplo: “el pero lada” se le dice: sí, es verdad, “el perro que juega con ese niño ladra muy fuerte”).
  • No intentar corregir los errores fonológicos (eso es labor del logopeda), limitarse a que oiga correctamente y comprenda lo que se le quiere decir. A veces, nos puede el ansía de ayudar y asumimos funciones que no nos corresponden.
  • Dar “la vuelta” a sus preguntas animándole a pensar y a manifestar sus opiniones. (Ejemplo: ¿Por qué......? ¿A ti qué te parece?).
  • Aprovechar las ocasiones en las que disfruta contigo para hablar con él-ella, jugar con él-ella, leerle  o dramatizar cuentos con él-ella, dibujar…, es decir, valerse de una actividad motivante.
  • Comportarse de forma “novata” con él/ella, es decir, pedirle que explique las cosas que está viendo, el juego con el que está jugando... con el fin de conseguir compartir cosas con ellos. Después de hacer una actividad interesante y especial, como viajes, cumpleaños, excursiones... ,comentar con ell@s todo lo que ha ocurrido, hablarle de ese acontecimiento, que cuente lo que ha pasado, visto, sentido...
  • Hablarle de personas, hechos y lugares que estén presentes en el contexto en el que habitualmente se encuentra y vive.Situaciones de aquí y ahora, situaciones significativas (sus profesoras, sus amigos, el patio del colegio, la disposición en el aula, sus compañeros de equipo, qué es lo que más le ha gustado del día…).  Hacerle preguntas sobre cosas que ocurren en su vida cotidiana  para que desarrolle la capacidad de atención. Preguntarle a menudo por sus juegos y escuchar las explicaciones; preguntarle con quién juega en el colegio, a qué juega, qué juegos son los más divertidos…
  • Contar cosas de forma ordenada: qué ha hecho antes y después, qué hará enseguida, luego… El día a día en el colegio sirve de gran ayuda. Y siempre valiéndose de referencias temporales pero unidas a una acción (después del comedor vamos al patio…).
  •  Enseñarle canciones, adivinanzas, refranes… Podemos valernos de los que están trabajando en el aula para poder reforzarlos en casa.
  • Ver con él-ella un programa infantil de TV  y preguntarle por él, sobre los personajes, cómo se llaman, qué hacen, cómo son...
  • Jugar al “Veo veo” (nombrándole características del objeto). Los viajes en coche son fantásticos para esta actividad!!!
  • Jugar con él/ella  a imitar sonidos del entorno, de animales o personas, enséñale de dónde proceden y animarle a imitarlos.
  • Fomentar el juego imaginativo y simbólico, que juegue a peinar muñecas, a conducir, a jugar en la granja, a ser médic@, maestr@, jugador@ de fútbol, príncipe-princesa…
  • Jugar a hacer movimientos con los labios, como “poner morritos”, dar besitos, hacer “pedorretas”...; con la lengua, mojarse los labios, sacar la lengua fuera de la boca, subirla hasta la nariz...(es importante fortalecer los músculos que intervienen en el habla).
  • El niñ@ puede jugar a soplar molinillos de viento, hacer burbujas de jabón, soplar silbatos, inflar globos... (el soplo juega un papel importante en el habla).

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