APUNTAR ALTO

Autor:

 Antonio Gómez Amigo

Ingeniero de telecomunicaciones.
Orientador familiar.
Padre de familia numerosa.

“Educar es enseñar a nuestros hijos a tomar las riendas de su propia vida”

Un grupo de padres debatía si es mejor poner encargos en casa a los hijos o no hacerlo. La conversación se iba acalorando, y en un momento dado una de las madres declaró: “Pues a mi me parece que, les pongamos encargos o no, el objetivo tiene que ser que nuestros hijos quieran libremente ayudar a sus hermanos y a sus padres, para hacerles la vida más fácil”

Los demás se callaron, entre incómodos e incrédulos. Si no supieran que esa madre tenía varios hijos, habrían atribuido sus palabras a un soltero inexperto. ¿No es bastante evitar las peleas y mantener la casa mínimamente organizada? Si a veces hasta con amenazas y castigos a duras penas lo conseguimos ¿es realista proponerse que los hijos ayuden por su propia voluntad?

Pero es verdad que no podemos limitarnos a mantener la paz y el orden en casa. Como padres, tenemos que enseñar a nuestros hijos a tomar las riendas de su propia vida, a saber usar su propia libertad. Dentro de un tiempo no estaremos junto a ellos para asegurarnos de que estudian o trabajan bien:  lo harán solamente si quieren y si han adquirido la fuerza de voluntad y el hábito de estudio necesarios.  Y otro tanto pasará cuando traten con sus amigos y compañeros, cuando formen su propia familia o cuando tengan que elegir entre ser honrados o aprovecharse de su situación. Los encargos, horarios y límites que les ponemos ahora deben ser como el entrenamiento del deportista, pero hay que recordar que la meta es más alta: enseñarles a ser libres.

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