Son Tus Hijos | Escuela de Familias - UN 7% DE FAMILIAS SUFRE VIOLENCIA FILIO-PARENTAL, LA MAYORÍA DE CLASE MEDIA

UN 7% DE FAMILIAS SUFRE VIOLENCIA FILIO-PARENTAL, LA MAYORÍA DE CLASE MEDIA

Autor: Eli Bengoetxea
Licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Deusto.
Máster en Dirección de Empresas Educativas, y Máster en Asesoramiento Familiar.
Ha trabajado como Directiva y profesora en varios centros educativos impartiendo clases a adolescentes.
Ha llevado la Dirección técnica y de Formación de distintos centros educativos.
Fuente:

Original para sontushijos

Los expertos alertan, además, de que existe aún una "cifra negra" de este tipo de agresiones

 

Barcelona. (Efe).- Los casos de violencia filio-parental se han disparado de forma exponencial en los últimos años, hasta afectar a entre un 7 y un 10% de las familias, en su mayoría de clase media y media alta, aunque los expertos alertan de que existe aún una "cifra negra" de este tipo de agresiones.

Tras leer esta noticia que ha salido recientemente en un periódico nacional, uno se queda absorto. Ya se ve que el tema de saber educar en el respeto y la autoridad no siempre va en consonancia con los títulos universitarios y el poder adquisitivo que uno tenga. Y es que la educación y el respeto más que en conocimientos y  teorías intelectuales tiene su fuerza en las convicciones y  ejemplaridad de los progenitores.

Son muchos los padres que por pena y por no ver sufrir al niño o a la niña, ya desde chiquitines, le consienten todo tipo de rabietas, pataletas y caprichos cediendo a las “estrategias innatas” que tenemos todos desde que nacemos. Si el niño se cae, padre y madre corremos ambos raudos y veloces a sus pies, si quiere entrar en la habitación de los abuelos y jugar en la cama, le consentimos porque el niño se lo está pasando bien aunque sea la cama de los abuelos, si no quiere estar sentado en una comida familiar en un restaurante le dejamos que ande correteando por las mesas y molestando a camareros y resto de comensales porque “han de entender” que es un niño, etc, etc… Vamos, que desde chiquitín ese niño se acostumbra a hacer lo que quiere sin respetar límites ni espacios, y con el mundo a sus pies como lo más natural. Proyectado en el tiempo esa criatura no está ni preparada ni educada  para vivir el respeto y el autocontrol ni con él mismo ni con los demás, por lo que no nos ha de extrañar que en el momento en que sus padres le lleven la contraria o no le den lo que pide cuando sea más mayorcito,  insulte y termine levantando la mano o los pies.

Es verdad que hay unos niños más difíciles que otros, pero todos sin excepción necesitan cariño, y unas normas y unos límites exigidos con firmeza para que puedan crecer adecuadamente  en  el respeto y en el autocontrol. Es un bien que les hacemos a ellos mismos en primer lugar para que puedan madurar adecuadamente, pero pensando en un futuro cercano, también nos lo hacemos  a nosotros mismos. El hecho de que la violencia filio-parental se haya disparado de forma exponencial en los últimos años es alarmante, pero  es reflejo de lo que no se enseña en casa.

Otro factor que está generando en los niños conductas agresivas es el “complejo de ausencia” de muchos padres. Al no estar apenas en casa, ceden en exigencia y suplen con todo tipo de caprichos los momentos que están con la criatura. “Para lo poco que estoy en casa no voy a andar echándole la bronca todo el rato”…y así un día tras otro… concluyan ustedes mismos cómo puede terminar esta historia.

El cariño y la firmeza de los padres es vital para que los hijos desde pequeños aprendan a respetar una normas básicas que padre y madre habrán de pensar con antelación, y exigirlas ambos. Los niños necesitan ver que los padres les quieren mucho, y porque les quieren mucho, además de achucharlos, les exigen con firmeza para que sean unas excelentes personas y no unos monstruitos el día de mañana.

Twitter