Son Tus Hijos | Escuela de Familias - “MI PEQUEÑO TIRANO”

“MI PEQUEÑO TIRANO”

Autor: Agustín González Martínez

Profesor de Euskara en Educación Primaria (Munabe Ikastetxea).

Diplomado en Magisterio (Euskal Herriko Unibertsitatea).

Fuente:

Sontushijos

La sobreprotección de los hijos.

 

El futuro de nuestros hijos lo tenemos que empezar a forjar los padres desde edades muy tempranas. Está claro que no es una tarea sencilla, y a su vez ellos nos lo pondrán muy difícil para que podamos lograrlo, pero arrojar la toalla demasiado pronto nos puede llevar a un sinfín de lamentaciones a lo largo de su etapa madurativa.

Uno de los errores más frecuentes en la educación de nuestros hijos esla sobreprotección. Lamentablemente, hay niños a los que se les expone a situaciones de sobreprotección, que aleja a éstos del mundo en que viven y los recluye en una especie de “burbuja”. La sobreprotección se entiende como un exceso de cuidado o protección hacia los niños por parte de sus padres. Dicha situación, puede llegar a ser perjudicial para ellos y por lo tanto, se debe evitar que ocurra.

 “Educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío”. Estas palabras del maestro y pensador chino Confucio reflejan notablemente que no hay que ponérselo todo en bandeja, que muchas veces hay que darles un poquito menos de lo que necesitan aunque a la vez sigamos queriendo mucho a nuestros hijos, es más hacemos eso porque les queremos .

Los padres sobreprotectores generalmente evitan que sus hijos se relacionen con otros niños de su edad, interfieren en su autonomía personal (les dan de comer, les visten, les bañan, les peinan,…), les suelen realizar las actividades escolares, revisan todo lo que hacen, justifican sus errores,…Lo que en un principio parece una ayuda al hijo acaba siendo todo lo contrario por no saber hacerle autónomo y depender totalmente de los demás… Con estos comportamientos se limita al niño a la exploración del entorno, haciendo así evidente la inseguridad de los padres ante el desarrollo de su hijo y transmitiendo a su vez esas inseguridades.

Los niños sobreprotegidos suelen tener muchos miedos y dificultades para adaptarse a nuevas situaciones, no son solidarios, son poco autónomos y menos independientes que los de su edad (ya que han tenido muy poca cultura del esfuerzo y del sacrificio…), tienen mal humor, solicitan las cosas gritando o entre lágrimas, no tienen iniciativa, les cuesta mucho tomar decisiones (ya que nunca las han tomado),…

Para que esto no ocurra, es muy importante que el niño se sienta querido y cuidado por sus padres para tener un buen desarrollo emocional, pero si se le protege en exceso, se le puede perjudicar más que beneficiar. Lamentablemente, hay ocasiones en que los padres están demasiado volcados en que su hijo no sufra. De esta manera el niño no conocerá límites y acabará convirtiéndose en un tirano, queriendo única y exclusivamente “ensalzar su yo”.

En definitiva, el niño necesita aprender a superar sus adversidades y sus fracasos, para ello los padres deberemos prepararles para la sociedad, educándoles en el esfuerzo.

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