CELEBRAMOS LA NAVIDAD ¿VIVIREMOS LA CUARESMA?

Autor: Inés Rivero
Directora de Erain-Txiki.
Licenciada en Pedagogía.
Fuente:

Original para sontushijos

Viviendo la fe con nuestros hijos.

 

El día 22, miércoles de ceniza, comienza, un año más, la Cuaresma y la Iglesia nos recuerda que es tiempo de oración y penitencia. ¿cómo pueden vivir los pequeños de la casa este tiempo? Aunque a ellos no les obliga ni el  ayuno ni la abstinencia es bueno que se vayan familiarizando con los distintos tiempos litúrgicos.

Hace tan sólo dos meses nuestras casas, e incluso las ciudades, se vistieron de fiesta y procuramos que nuestros hijos pasaran unos días inolvidables aprovechando para explicarles la encarnación de Dios en el Niño de Belén, ahora tenemos la oportunidad de contar la Pasión y Resurrección.

Muchas familias viven la tradición del Calendario de Adviento, gracias al cual los niños empiezan a saborear la Navidad con semanas de antelación. Prepararnos así nos resulta fácil porque a todos nos gusta ver la felicidad reflejada en sus caras cuando reciben un regalo. Pero ahora se trata de hablarles de espíritu de sacrificio.

 ¿Qué sacrificios puede hacer un niño de educación infantil? Realmente no se trata de hacer grandes cosas, ni siquiera de hacer cosas diferentes, sino de aprovechar para dar un sentido distinto a lo que ya hacen. En estas edades estamos exigiéndoles continuamente un esfuerzo más: que coman todo lo que se les sirve, que ordenen, que hablen bajo, que se vayan a la cama cuando se lo pedimos…pero si normalmente esto va acompañado de un “ya verás que contentos nos ponemos” o, por seguir con el símil de la Navidad, “los Reyes lo ven todo” ahora podemos hacer referencia a lo poco que le apetecería a Jesús acarrear la Cruz, y la llevó por todos nosotros.  En ocasiones, los propios niños, al conocer las privaciones de los mayores, propondrán hacer un esfuerzo extra: privarse de alguna golosina o ceder alguno de sus juguetes. No dejemos escapar estas oportunidades porque les veamos pequeños.

¿Y qué pueden hacer los niños que son un poco mayores? Al igual que los pequeños, no necesitan hacer nada extraordinario, pero sí se les puede pedir que pongan cuidado en terminar las cosas con más detalle: hacer los deberes de siempre pero esmerando la presentación, cumplir su encargo con buena cara…y, por supuesto, todo aquello que no sólo sea una mejora personal sino que haga más agradable la vida a los que le rodean: ayudar a sus hermanos en los encargos, tratar de tener alguna muestra de cariño con el niño que no le cae tan bien, favorecer el trabajo de los demás no interrumpiendo…

Y, como siempre en educación, los padres deben ir por delante con su ejemplo. No es necesario vestirse de saco y ceniza, pero los niños tienen que notar de algún modo que los padres están siendo más exigentes consigo mismos y, en ocasiones, es bueno hacerles ver los esfuerzos que se están haciendo por vivir bien la cuaresma.

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