Son Tus Hijos | Escuela de Familias - “¡YA TENGO PUPITRE!”

“¡YA TENGO PUPITRE!”

Autor: Agustín González Martínez

Profesor de Euskara en Educación Primaria (Munabe Ikastetxea).

Diplomado en Magisterio (Euskal Herriko Unibertsitatea).

Fuente:

Sontushijos

El paso de infantil a primaria.

Es muy importante que la incorporación del alumno a la educación primaria sea muy positiva, ya que en el primer curso se adquieren las bases y los hábitos necesarios para su futuro aprendizaje. Para conseguirlo, el niño necesita un periodo esencial, llamado tiempo de adaptación, que puede durar varios meses o en ocasiones, hasta todo el curso escolar.

Cuando un niño de seis años da el paso de educación infantil a educación primaria lo que piensa es que ya es mayor, sin darse cuenta de la infinidad de cambios que requiere ese paso. Para afrontar todos esos cambios, es primordial la colaboración, la ayuda y el empeño de sus padres y sus educadores. Para que estos cambios fluyan con normalidad, debe de haber un estrecho lazo de unión familia-colegio, sobre todo con buena comunicación entre ambos para mejorar el “día a día” y asentar las bases para su futuro, ofreciendo así el centro diversos recursos para la adaptación a la nueva etapa.

Uno de los principales cambios que apreciará el alumno es el juego libre. El niño ya no va al colegio “a jugar” como lo hacía anteriormente en la etapa infantil; por supuesto que tendrá tiempo para jugar, pero ahora el juego no será la base de su educación. El aprendizaje en primaria es más individual que años atrás, tienen su propio pupitre, un tutor personal que les guiará y les orientará en todo momento, diferentes asignaturas con diversos profesores, cambios en la decoración del aula, material didáctico para cada asignatura,…

La autonomía que ha aprendido en su etapa infantil tendrá que reforzarla, sobre todo, en este primer año de educación primaria. Para ello necesitará ser responsable y cuidadoso. Enseñar al niño a ser responsable requiere un trabajo en casa y en la escuela. Por eso, la responsabilidad conlleva a ser autosuficiente, teniendo seguridad y confianza en uno mismo. El adulto, ya sea dentro del ámbito escolar o en el hogar, tiene que conseguir que el niño sea responsable, para ello tendrá que haber un programa de recompensas (conviene evitar que sean de tipo material) y alabanzas (“has hecho los deberes estupendamente, te voy a poner un positivo” o “esta semana has recogido muy bien tu cuarto, luego iremos a comprar un helado”,…).

El alumno en 1º de educación primaria adquirirá unos hábitos de trabajo que antes no tenía, como por ejemplo el empezar a llevar deberes a casa. También el hábito de estudio, conviene que sea siempre a la misma hora. Y sobre todo, la importancia de la lecto-escritura. La lectura diaria es realmente importante, ya que estimula y satisface la curiosidad intelectual. Por eso los adultos tenemos que estimular el hábito de la lectura, siempre de una forma natural.

Es muy normal la incertidumbre y la preocupación que los padres tienen ante este gran cambio en la vida de sus hijos, pero va desapareciendo a medida que el niño adquiere unos valores  con los cuales logra su felicidad.

 

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