Son Tus Hijos | Escuela de Familias - ES POSIBLE SEGUIR AMÁNDOSE

ES POSIBLE SEGUIR AMÁNDOSE

Autor: Rafael Lacorte
Licenciado en Geografía e Historia y diplomado en Magisterio.
Master en Matrimonio y Familia por la UNAV.
Profesor. Asistente a Congresos y sesiones de orientación.
Presidente de COFaB de Bizkaia.
Fuente:

Original para sontushijos

Comenzaré esta sesión con un sencillo suceso personal pero que, como se verá, tiene mucho que decir.

Unos amigos me comentaron el fallecimiento de una persona mayor. Yo en ese momento no era capaz de ponerle cara,  a pesar de los diferentes datos que me iban aportando. Un día vi a la viuda por la calle, y tras un rato mirándole, fui capaz de saber físicamente quien era su marido. Mi relación era haberles visto tantas veces juntos que el ver a uno de ellos me permitió reconocer al otro.

Este breve acontecimiento esconde todo lo que el artículo pretende: es posible seguir amándose.

COMPLEMENTARIEDAD.

¿Qué han sido estas personas?: dos seres humanos unidos en su complementariedad, no duales sino únicos en cuanto varón y mujer, iguales y diferentes. Este concepto es vital para entender todo lo que el amor conyugal conlleva. Porque el amor conyugal es esencialmente sexual.

Pero vayamos por partes. Para llegar a esa situación de unidad que he comentado al principio , es necesario que esta haya transcurrido en el tiempo biográfico de los dos.

Todo amor – que es exclusivo del ser humano en distintas vertientes, fraternidad, paternidad...- en lo conyugal tiene un inicio gracias a un

primer paso: la existencia de la potencia del amar, la predisposición básica, la tendencia hacia el otro en su diferente sexualidad que debe ser activada ¿Cupido?.Uno no se enamora, LE enamoran. Este amor recien creado lleva un fuerte impacto emocional, ilusorio, etereo. Es una pasión, dominada por el sentimiento: CONTIGO PAN Y CEBOLLA.

Este inicio no es todavía amor, le falta el espíritu de voluntad y entendimiento. El noviazgo es el punto de referencia.

Segundo paso: ese amor pasional va evolucionando a una entrega de vínculo, hacia el pacto conyugal, el decirse sí, comprometerse a ser fiel. Va tomando primacía de lo físico a lo espiritual, queremos libre y racionalmente.

Tercer paso: consecuencia de ese avance se llegara al adentramiento del ser amado, con una profundización y compenetración interpersonal.

Estos pasos han de irse produciendo en otros tres puntos de vista:

a)      el yo personal. Poseerse uno mismo para poder entregarse. Si no sabes darte no sabras recibir. Claro ejemplo de la soberbia humana. Hay que dejarse querer.

b)      Tu y yo. Donde prevalecen dos acciones radicales de la unión: amar y confiar, todo ello en el entorno de la subsistencia, del coincidir en el tiempo y en el espacio. La mayoría del amor conyugal es íntimo y excluyente, aunque también tenga su valor lo físico, lo social, cultural...

c)      Nosotros: es la entrega en la unidad por antonomasia, donde, por ejemplo, una mirada basta.. Es una abnegación virtuosa del yo egocéntrico. Cuidar, aceptar y vivir. Hay que estar atento a cualquier descuido, ya que somos seres humanos. Además todo es mejorable.

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