Son Tus Hijos | Escuela de Familias - Y CON MIS HIJOS DE CINCO AÑOS, ¿QUE HABITOS PUEDO TRABAJAR?

Y CON MIS HIJOS DE CINCO AÑOS, ¿QUE HABITOS PUEDO TRABAJAR?

          Los cuatro hábitos en los que debemos fijarnos en esta edad son:

          1. Orden: Es una virtud básica que nos ayuda a ser más eficaces y aumentar el rendimiento, proporcionándonos tranquilidad, confianza y seguridad.

          El orden es fundamental para la organización mental del niño.

          De forma lúdica y gracias al modelo que les damos los mayores, los niños van adquiriendo el hábito del orden. Debemos ser constantes y exigirles con coherencia. En este momento, los niños ya son capaces de organizarse en pequeñas cosas de su día como levantarse e ir a desayunar sin que nosotros se lo digamos, recoger su desayuno, poner la mesa y ayudar a recogerla, me visto y recojo mi pijama, cuando voy a la bañera echo a lavar la ropa sucia y el resto lo guardo en su sitio, recojo mi habitación y me hago la cama. Es algo a lograr a largo plazo y es un hábito que no se debe dejar nunca de lado.

          2. Obediencia: Es ahora cuando estamos educando para el futuro ya que les estamos preparando para que acepten mejor las futuras situaciones y actúen de forma adecuada cuando la vida les sea adversa.

          Dejar claro a los niños que obedecer es una necesidad de convivencia. Aquí es muy importante que combinemos exigencia con razonamiento de lo que se exige y así ellos van viendo que obedecen porque es bueno para ellos.

          3. Sinceridad: Los niños tienen un concepto claro de la justicia y saben perfectamente distinguir entre la verdad y la mentira y que ésta es algo que no debe decirse.

          Al corregirles nunca se debe llamar mentiroso a los niños. Lo que han dicho es una mentira y está mal. Habrá que ayudarles y motivarles para que sean sinceros.

          Es necesario crear un ambiente de confianza para que adquieran éste hábito, y siempre nuestro ejemplo será fundamental. Deben comprobar por sí mismos que la “verdad es siempre rentable”.

          4. Responsabilidad: Se llama actuar con responsabilidad, cuando tenemos la obligación de hacer algo, al hecho de conocerlo bien, aceptarlo libremente y cumplir con el deber lo mejor posible.

          En las primeras etapas educativas hay que enseñar a los niños a cumplir sus obligaciones y ser capaces de asumir sus pequeños errores. Educar a un niño en la responsabilidad exige mucha paciencia. Hay que felicitarles en sus primeros logros y animarles y enseñarles con optimismo en sus fracasos.

          Tenemos que dejar de lado la sobreprotección. No olvidemos que todo freno a nivel de autonomía les impide avanzar en su madurez general.

          El ambiente en el que vive el niño debe ser tolerante y paciente. Explicarles con cariño cómo se hacen las cosas, con instrucciones claras y precisas. Tienen una inclinación natural a complacer y ayudar a sus padres, lo que debemos aprovechar para fijar éste hábito.

          A estas edades la responsabilidad se pueden trabajar durante la comida (son capaces de utilizar correctamente los cubiertos y cortarse la comida), vestirse perfectamente, atarse los zapatos con lazada, avisarte si le falta algún botón a la ropa o se ha descosido algo, cuidar el material escolar, preparar su mochila para el cole los domingos.

          El hábito se nos muestra como un medio educativo. El aprendizaje de hábitos no es sino una parte del aprendizaje general, con valor para cualquier área del currículo. Este aprendizaje tiene un alto valor de transferencia para el resto de la actividad escolar y los automatismos, destrezas, habilidades y capacidades resultantes son plenamente aplicables a cualquier situación de aprendizaje, tanto en la vida escolar como en sus actividades ordinarias.

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