RECUERDO...

Autor: Eli Bengoetxea

Licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Deusto.

Máster en Dirección de Empresas Educativas, y Máster en Asesoramiento Familiar.

Ha trabajado como Directiva y profesora en varios centros educativos impartiendo clases a adolescentes.

Ha llevado la Dirección técnica y de Formación de distintos centros educativos.

Es profesora en el Colegio Izaga.

Actualmente es subdirectora del Colegio Izaga (Irabia-Izaga).

Fuente:

Sontushijos

Reflexiones de un adolescente.

La semana pasada pedí a un grupo de alumnas de 15 años que les agradecería si alguna, de forma anónima, quisiera escribir un texto con sus inquietudes, anhelos, deseos...., que lleva en su corazón de adolescente.

Para mi sorpresa, al día siguiente ya tenía un texto de una de ellas. El texto se titulaba "Recuerdos". Lo leí y me llené de esperanza al descubrir que, lejos de lo que yo me esperaba, en el fondo las inquietudes de esa adolescente “de hoy” son las mismas de una adolescente de cualquier época.

A veces pensamos que hoy los adolescentes son muy distintos a los adolescentes de ayer dado que las modas, circunstancias y modos de comunicarse a través de las redes sociales han revolucionado sus vidas; sin embargo, quitando todos los aderezos externos de la corteza de un adolescente, descubrimos que en el fondo de sus corazones laten las mismas ilusiones, anhelos y esperanzas. Esas palabras pueden ayudarnos a entender el corazón de un adolescente.

Ahí va su reflexión un tanto poética y llena de agradecimiento a la vida:

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“Y es esa idea, ese pensamiento. El que siempre pasa por mi cabeza, y al que tanto temo. Ese miedo que me encoge el corazón y que a veces me hace sentirme invulnerable. Esos momentos en los que ni siquiera puedo pensar en otra cosa. En los que no puedo pensar en el presente. Solo puedo recordar el pasado, pero mirar a la vez hacia el futuro.

“¡Para!”, me digo una y otra vez. Porque la verdad, el solo hecho de pensarlo ya me destroza por dentro. Me da miedo no volver a vivir, lo que tanto he amado. No volver a pensar en todas aquellas personas a las que tanto quiero y que, sin embargo, voy a tener que dejar atrás. No volver a recordar esos recuerdos que de alguna manera forman parte de mí y me ayudan en mi día a día.

Temo que el viento se lleve todos esos momentos a los que aún estoy aferrada, y de los que no quiero desprenderme jamás. Temo que la vida, me quite a todas esas personas por las que hoy soy feliz. Las que hacen que mi día a día sea especial, las que me hacen sacar una sonrisa cada vez que las veo.

Ojalá el tiempo nunca se llevase todas esas cosas por las que lucho, todas esas cosas por las que hoy estoy aquí, todas esas cosas que me hacen ser yo misma.

Temo que la brisa me seque todas esas lágrimas que derramo por todas esas personas y cosas por las que vivo. Que me seque todas esas gotas que me rozan cada día las mejillas y que, en consecuencia, se me olvide por qué son especiales.

Pero es que, por otra parte, ansío y deseo que al final del día, ya estemos en el siguiente. Para que así, pueda volver a experimentar todas esas cosas que me hacen feliz, que me hacen recordar lo afortunada que soy. Para que así, pueda volver a demostrar a todas las personas que me importan, lo mucho que las quiero y lo feliz que soy estando a su lado. Para volver a ver todas esas sonrisas que impregnan nuestros días pero que nos empeñamos en esconder.

Me encantaría volver a vivir todos esos momentos que, al recordarlos, me hacen querer volver a presenciarlos. Pero por otra parte, quiero vivir cada día con más fuerza, para que pueda haber más recuerdos especiales de los que acordarme”.

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