“PAPÁ, ¿QUÉ ES LA REPOBLACIÓN?”

Autor: Jorge de Leonardo Pérez

Licenciado en Humanidades por la Universidad de La Rioja.

Maestro en Educación Física por la Universidad de La Rioja.

Profesor de Primaria y Bachillerato del colegio Alcaste-Las Fuentes.

Fuente:

Sontushijos

Tendremos que aprender a convivir con... nuestros hijos

 Voy a contar una historia que no es real pero que bien pudiera darse en cualquiera de nuestros hogares.

Un niño de unos 7 años, vamos a llamarle Óscar, cuyo maestro de Lengua Castellana ha comunicado a sus padres que debe leer unos 20 minutos al día en voz alta porque todavía le falta fluidez y silabea un poco (amén de lo enriquecedora que es la lectura en sí).

Una tarde cualquiera, Óscar acaba su cantidad ingente de deberes y acude al salón a comunicárselo a su progenitor de profesión historiador. Éste se encuentra ensimismado con su celular, chateando como si no hubiera un mañana, y sin levantar la cabeza le insta a su retoño a que lea los 20 minutos de rigor, ni uno más ni uno menos.

Óscar se acerca a la estantería, se sube a una banqueta y observa anonadado, los “incunables” que aguardan encima del televisor de 37” a ser desempolvados.

“Éste tiene buena pinta”, piensa leyendo con dificultad el título: “la repoblación en el siglo X”.

Lo coge con fuerza, estornuda por efecto del polvo, y sale del salón con su tesoro. Al encaminarse hacia su habitación, pasa por la cocina y ve a su madre concentrada en la tablet.

- Voy a leer mamá.

- Eh, vale cariño mío.- Y sin levantar la vista sigue navegando por la red buscando el mejor precio para las vacaciones de Semana Santa.

Durante el corto trayecto a su habitación vislumbra a su hermana de 12 años viendo un vídeo musical con el portátil. “Sí que tenemos una wifi potente” piensa con la inocencia de la edad.

Sentado en la silla de su escritorio, abre el libro, estornuda por segunda vez, y comienza la apasionante lectura sobre la repoblación.

A los 13 minutos más o menos, Óscar, que no lleva reloj, se cansa y cierra el libro. Recorre el pasillo a la inversa y comprueba que su hermana sigue con el portátil, por lo menos ha cambiado el estilo musical, y se encamina a la cocina.

- Mamá ya he leído.- Su madre que continúa buscando la oferta del siglo le hace un gesto con la mano.

- Eh, vale cariño mío.

“¿Dónde he oído esta frase?”, piensa Óscar.

Acaba su periplo en el salón. A su padre, con media sonrisa, ya le salen humo de los dedos pero no suelta el móvil.

Óscar vuelve a subirse a la banqueta y al dejar el libro en su sitio estornuda por tercera vez. Se planta frente a su padre con cara angelical y le espeta:

- Papá, ¿qué es la repo, repo…blación?