LA BIBLIA, EL LIBRO LECTURA OBLIGADA

Autor: Eloy Olabarri

Arquitecto.

Director del Munabe Ikastetxea

Padre de familia.

Orientado familiar.

Fuente:

Original para sontuhijos

La lectura dela Biblia en la tranquilidad del hogar.

Leer es una de las aficiones más comunes entre personas de toda condición. Leemos al año muchos libros de todo tipo. Se publican infinidad de libros. Hay también hoy en día multitud de eventos en torno a la lectura: ferias del libro, talleres de lectura, homenajes a escritores... Y a pesar de todo ello, en todo este universo literario, se echa de menos la lectura de obras clásicas. Libros cuya lectura han cambiado la vida de millones de personas a lo largo de la historia. Y de entre todos, destaca la Biblia. Seguramente el libro más veces publicado, estudiado, comentado, citado... Pero debemos admitir que, incluso entre los que nos declaramos cristianos, ¡qué poco leemos la Biblia!

De entre todos los libros que la componen, y dejando de lado los Evangelios, me gustaría destacar estos tres:

Libro de Jeremías: "Maldito el que hace la obra del Señor con negligencia". Jeremías 48, 10.

A los cristianos de hoy en día, este libro nos muestra cómo los miembros de la Iglesia también en la actualidad estamos en manos del Señor. Corremos el peligro de alejarnos de su Amor, para dar culto a los "dioses extranjeros". Pero en realidad, toda nuestra vida está en sus manos. Y sólo de Dios nos llega todo bien que podemos alcanzar.

Por ello es un sinsentido rechazar su Amor y dejar de bendecir su Nombre y no cultivar la relación de intimidad con Él.

A pesar de todos los desvelos del Señor por su Iglesia, al igual que con el pueblo elegido del Antiguo Testamento, el Señor permite que las calamidades y los pueblos enemigos la dobleguen, por haberse alejado de su culto amoroso. El buen Dios se sirve incluso del rey extranjero Nabucodonosor para depurar el amor de su pueblo hacia Él, y para salvar una pequeña porción de su Pueblo, que será quien mantenga la Luz de su Revelación.

En la Iglesia, a pesar de todo,  habrá siempre un resto de personas santas, bajo la predilección del Señor. Como el profeta Jeremías, esas son las que guían al pueblo del Señor en su Historia de Salvación, a pesar de que Él permita épocas de oscuridad y calamidades, resultado siempre del alejamiento de su Camino.

Libro de Isaías: "Mi alma te anhela de noche". Isaías 26, 9.

Al leer este libro, uno va sintiendo cuatro temas a los que se puede referir el profeta. ¿Sería él consciente de todo ellos?. Esta duda es precisamente lo que convierte la experiencia de leer la Biblia en algo tan apasionante.

Por un lado, como lectura más evidente, está la lectura histórica. Se trata del pueblo de Israel: luz, decadencia, abandono, derrota, sufrimiento, oración esperanzada en Dios para salir del dolor...

Los cristianos también podemos leer, gracias al don de la Fe, el texto como referido a Jesucristo. Y se ve al Señor: luz, sufrimiento, oración esperanzada para salir del dolor...

Y se puede seguir. Y vemos a la Iglesia: luz, decadencia, derrota, sufrimiento, oración esperanzada para salir del dolor...

Pero además cualquier ser humano puede encontrar en el texto la voz íntima de su propia alma: alegrías, pecado, soledad, y al final, oración esperanzada...

"Este profeta, entre las reprensiones que hace, las instrucciones que da y las amenazas futuras que anuncia al pueblo pecador, profetizó sobre Cristo y sobre la Iglesia (...) muchas más cosas que los otros. Tan es así, que algunos dicen que es más evangelista que profeta". De civitate Dei, S. Agustín.

Libro de Daniel: "Bendecid, ángeles del Señor, al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos". Daniel 3, 59.

El libro bíblico de Daniel nos transmite una idea que muchas veces no aparece de manera clara entre los principales temas de meditación y ascética cristiana. La de que el éxito profesional o social es algo también bendecido por Dios. Todas las historias que contiene el libro están protagonizadas por un grupo de jóvenes judíos, que destacan por su sabiduría, presencia y fidelidad al Señor. Por ello, a pesar de su pertenencia al pueblo judío, son elegidos por los poderes civiles para ocupar lugares destacados en la sociedad. De los cuatro jóvenes protagonistas, los episodios en los que aparece Daniel son los que ocupan la mayor parte del libro. Daniel tiene el don de la interpretación de sueños. Y en dos ocasiones es salvado del martirio por sendas acciones directas del Señor. La figura de Daniel también puede leerse como una figura anticipada del Mesías. Además de todo ello, que no es poco, el canto de los tres jóvenes Ananías, Misael y Azarías, las oraciones en el horno, que es uno de los poemas más bellos jamás escritos, hacen de este libro una lectura obligada para cualquier amante del Bien, la Verdad y la Belleza.

Si tenemos en cuenta que a lo largo de la historia de la humanidad, la cultura se ha ido transmitiendo por tradición oral, tendremos que admitir que las historias de la Biblia han supuesto, para la mayoría de los seres humanos que hemos habitado el mundo, la principal fuente de aprendizaje. Hoy en día nuestras escuelas y universidades rebosan de enseñanzas especializadas y métodos científicos. Pero seguramente, a lo largo de la historia, los niños y niñas no hayan tenido más obligación que la de aprender a ser buenas personas, las mejores personas que pudieran ser. Para ello, es de suponer que el aprendizaje imprescindible sería triple. Decir siempre la verdad, hacer siempre el bien, admirar siempre la belleza. Buscar el Bien, la Verdad y la Belleza. Programa educativo suficiente. La Biblia es el libro de texto perfecto para aprender esas tres competencias.

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