SEIS RAZONES PARA QUE NUESTROS HIJOS ESTUDIEN HISTORIA DEL ARTE EN MAYÚSCULAS

Autor: Félix Eguskiza Uriarte

Licenciado en Filosofía y Letras – Filología Vasca

Profesor en Munabe de Lengua y Literatura vasca en la ESO y BACHILLERATO

Experiencia profesional de 31 años de docencia

Fuente:

Original para sontushijos

¿Es necesario justificarlo? Pues parece que sí está siendo necesario.

 Quiero comenzar este artículo rememorando una anécdota universitaria que recuerdo aún con agrado y, por qué no decirlo, con cierta nostalgia. En mi Facultad impartía clases un catedrático muy conocido en el mundo de la crítica literaria. Este profesor, además de un experto crítico literario de prestigio, era también un apasionado del Arte y de su historia. Una de las máximas que repetía a menudo era la siguiente: “La literatura, para ser literatura, tiene que poseer literalidad; si no la posee, no es literatura, es otra cosa”. Y a renglón seguido añadía, tomándose la licencia de utilizar un neologismo: “El arte, para ser arte, tiene que poseer artelaridad, es decir, mensaje, emoción y sentimiento; si no la posee, no es Arte en mayúsculas, es figurativismo. El Arte con mayúsculas fue, es y será una de las bases de nuestro pensamiento occidental” (sic).

Traigo aquel recuerdo a estas líneas como excusa para reflexionar sobre la existencia de cierta corriente intelectual, y me atrevería a decir que también educativa (a los actuales planes de estudio me remito), que de una u otra forma resta importancia al estudio de la Historia del Arte y al papel fundamental que antes poseía en la actividad educativa y que hoy en día no tiene.

Una célebre cita de Ernst Gombrich (1909-2001) me sirve a modo de introducción para explicar por qué es importante conocer y estudiar la Historia del Arte: “Observar depende del conocimiento. Y el conocimiento, por supuesto, de su universidad. Pero cuando usted es erudito y sabio lo que importa es el uso de sus ojos”.

Mi intención es ser capaz, en unas pocas líneas, de explicar cuáles son a mí entender las seis razones por las que nuestros hijos deberían estudiar esta materia.

1.- Conocerán su origen. Cuando analizamos o admiramos imágenes u obras artísticas del pasado lanzamos hipótesis sobre nuestro origen. Son muchas las ocasiones en las que nos hemos sentido abrumados ante bellas representaciones de la Antigüedad porque de una u otra forma nos han posibilitado pensar en nuestro presente.

2.- Podrán adquirir cultura general. Estudiar Historia del Arte les posibilitará conocer y entender los medios que la Humanidad ha utilizado para expresar conceptos complejos y abstractos, además de sus más nobles aspiraciones. Así mismo, conocerán las más importantes manifestaciones artísticas y su contexto histórico.

3.- Aprenderán a observar con criterio. Todos hemos constatado que vivimos en una sociedad en la que la inmediatez de la imagen y la realidad frenética no nos permite observar ni advertir los detalles de aquello que nos rodea. La Historia del Arte les ayudará a observar la realidad desde otra perspectiva, enseñándoles a interpretar, por ejemplo, tanto la simbología de una imagen románica como la simbología codificada de las ciudades o tramos urbanos.

4.- Podrán tener ante sus ojos otro medio más para conocer y profundizar en la dimensión religiosa, valorando las manifestaciones artísticas religiosas de cada etapa. Además, aprenderán a apreciar el arte sacro como una manifestación profunda de la dimensión trascendente del hombre. Nuestro hijo o alumno podrá acercarse a dicha dimensión o, en su caso, servirá igualmente para profundizar en ella por medio del mensaje que el artista nos quiera transmitir. San Agustín se refiera a ella como "la belleza como esplendor de la Verdad”. La belleza puede iluminar nuestra mente y nuestro corazón, como siempre lo hace la luz de la Fe.

5.- Aprenderán a disfrutar de los museos y los monumentos que visiten.  ¿Cuántas veces han ido nuestros hijos a un museo y no han entendido nada? Esta situación nos es familiar a todos. Muchos jóvenes y no tan jóvenes han vivido esta realidad. Esta circunstancia nos debe hacer caer en la cuenta de que una generación que desconoce el legado artístico de sus predecesores desconoce igualmente muchas de las razones de su comportamiento actual.

6.- Desarrollarán su sensibilidad y aprenderán a ser contemplativos. Sus sentidos se agudizarán. Aprenderán a observar, e incluso diría que a degustar. Todos sabemos que la vida contemporánea es una vida de acción, de productividad. La contemplación los convertirá en “seres estéticos”, que no viven sólo en el mundo de la urgencia si no en el de la quietud y la reflexión.

En conclusión, nuestro jóvenes si estudian Historia del Arte serán más humanos porque sabrán valorar lo que de bello tiene el hombre y su trascendencia.

A modo de reflexión final vaya la cita de uno de los más grandes artistas de la Historia del Arte, Miguel Ángel: “Pienso que una obra de arte debe dejar perplejo al hombre, hacerle meditar sobre el sentido de la vida. Debe acercarle más a su Creador”.

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